2008 Año internacional del saneamiento
Unos 2.600 millones de personas -casi la mitad de la población mundial- carecen de acceso al agua potable y no cuentan con inodoros. Esos miles de millones de personas viven en condiciones de hacinamiento en las zonas urbanas y las regiones rurales, donde coexisten diariamente con los excrementos, las moscas y otros agentes vectores de enfermedades.
Debido a que esos adultos, niños y niñas carecen de agua corriente y de instalaciones higiénicas, todos los días deben hacer sacrificios para asearse.
Los excrementos humanos ocupan el lugar central del desafío del saneamiento. Cuando las comunidades, y especialmente las mujeres y los niños y niñas, carecen de instalaciones sanitarias adecuadas para contener y eliminar los excrementos, corren graves peligros y quedan atrapados en un interminable ciclo de pobreza.
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) dan por sentado que el acceso sostenible al saneamiento mejorado tiene una importancia fundamental con respecto a la vigencia de los derechos humanos, y a la salud y la dignidad de las personas. El ODM 7 consiste en reducir a la mitad para 2015 la proporción de la población mundial que carece de acceso sostenible al saneamiento ambiental. De mantenerse las tendencias actuales, el mundo no podría conquistar esa meta hasta 2026. Una de las razones por las que resulta difícil conseguir los recursos necesarios para resolver la crisis mundial de saneamiento es que se trata de un tema delicado, ya que para muchas personas se trata de una "mala" palabra. Pero la realidad es que el saneamiento deficiente tiene resultados fatales.
Cuando la población carece de suministro adecuado de agua y saneamiento, puede sufrir los siguientes efectos:
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Perjuicios generalizados en materia de salud y supervivencia de los niños y niñas;
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Miseria social, especialmente para las mujeres, las personas de edad avanzada y los enfermos;
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Reducción de la capacidad económica y productiva y del desarrollo humano;
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Contaminación del medio ambiente, incluso de los recursos de agua, el suelo y los alimentos.
A fin de encaminar a la comunidad mundial hacia la conquista de la meta del saneamiento, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró a 2008 el Año Internacional del Saneamiento. El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas es el principal organismo coordinador del Año, y colabora estrechamente con el Equipo de Trabajo sobre el Saneamiento de ONU-Agua, que está formado por UNICEF, la Junta Asesora sobre Agua y Saneamiento del Secretario General de las Naciones Unidas, los gobiernos, las ONG, y los sectores privado y académico.
Se espera que la celebración del Año Internacional del Saneamiento dé a la cuestión del saneamiento un lugar más destacado en los foros mundiales, poniéndola de relieve ante los dirigentes políticos, la sociedad civil, la población del mundo en general y los medios de comunicación. Durante el Año Internacional del Saneamiento se hará hincapié en la necesidad de tomar medidas eficaces e inmediatas para incrementar el acceso al saneamiento y cumplir con la meta del ODM.
Graves problemas de saneamiento en Irak
Uno de los países más afectados por este problema es sin lugar a dudas Irak. Este pais cuenta con una amplia red de suministro de agua y saneamiento ambiental, pero ésta debido a la intervención norteamericana, se encuentra en pésimo estado. Las fallas e interrupciones de ese sistema son cosa de todos los días. Todos los esfuerzos orientados a reparar las cañerías y plantas de tratamiento del agua del municipio -que sufrieron los efectos de las sanciones impuestas al Irak durante 10 años y de la posterior guerra- se frustraron debido a la falta crónica de inversiones suficientes, las frecuentes interrupciones del servicio eléctrico, la ausencia de personal calificado, las conexiones ilegales al sistema de distribución de agua y los actos de sabotaje.
Debido a ello, menos de la mitad de la población del Irak cuenta con acceso confiable al agua potable. El saneamiento ambiental también sufre problemas persistentes. Menos de un 10% de las familias urbanas fuera de Bagdad cuentan con conexión a los sistemas de saneamiento ambiental. Aún en los sitios donde éstos existen, sufren fallas frecuentes. Debido a las interrupciones y limitaciones del sistema eléctrico, las aguas residuales de las estaciones de bombeo y las plantas de tratamiento inundan los vecindarios cercanos.
Esas circunstancias constituyen una amenaza cada vez mayor para la salud y la higiene de los niños y niñas. El brote de cólera de 2007 -el más grave del que se tenga memoria en el país- puso de relieve el deplorable estado en que se encuentra el sistema de suministro de agua y saneamiento ambiental.
Pese a que las zonas más carentes de esos servicios son las regiones rurales, en los centros urbanos el suministro de agua y saneamiento ambiental también es deficiente, y la violencia no hace sino acelerar su deterioro. Desde 2005, más de 600 trabajadores del Ministerio de Municipios y Obras Públicas han sido asesinados mientras realizaban tareas de reparación de las instalaciones. La muerte de esos trabajadores ha perjudicado aún más al sector y ha privado a comunidades enteras de esos servicios esenciales.
El saneamiento ambiental adecuado es fundamental para la vida, la dignidad y el desarrollo de todos los países, y mucho más aún en el caso del Irak.
Fuente Unicef
Foto Flickr mujer lavando su ropa en Anbar, Irak






