La Cumbre Mundial sobre la Alimentación y su seguimiento
La Cumbre Mundial sobre la Alimentación se celebró del 13 al 17 de noviembre de 1996, en el curso de cinco días de reuniones al más alto nivel con representantes de 185 países y de la Comunidad Europea Este acontecimiento histórico, convocado en la Sede de la FAO en Roma, reunió a unos 10 000 participantes y constituyó un foro para el debate sobre una de las cuestiones más importantes con que se enfrentarán los dirigentes mundiales en el nuevo milenio: la erradicación del hambre.
La aprobación de la Declaración de Roma sobre la Seguridad Alimentaria Mundial y el Plan de Acción de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación por 112 Jefes de Estado y de Gobierno o sus adjuntos, y por más de 70 representantes de alto nivel de otros países, en una reunión en la que participaron también activamente representantes de organizaciones intergubernamentales (OIG) y de organizaciones no gubernamentales (ONG), ha contribuido a sensibilizar a la opinión pública y ha proporcionado un marco para introducir los importantes cambios en las políticas y los programas que son necesarios a fin de lograr alimentos para todos.
Qué se ha conseguido
El objetivo de la Cumbre fue renovar, al más alto nivel político, el compromiso mundial de eliminar el hambre y la malnutrición y garantizar la seguridad alimentaria sostenible para toda la población. La gran resonancia de la Cumbre ha hecho que los encargados de adoptar decisiones en los sectores público y privado, los medios de comunicación y el público en general adquieran mayor conciencia de la situación. También ha establecido las líneas maestras, a nivel político, conceptual y técnico, de un esfuerzo constante para erradicar el hambre en todos los países, con el objetivo inmediato de reducir el número de personas desnutridas a la mitad de su nivel actual no más tarde del año 2015.
Logro de las metas de la Cumbre
"Consideramos intolerable que más de 800 millones de personas de todo el mundo, y en particular de los países en desarrollo, no dispongan de alimentos suficientes para satisfacer sus necesidades nutricionales básicas. Esta situación es inaceptable. ".
La tarea con que se enfrenta el seguimiento de la Cumbre consiste en velar porque las medidas que se proponen en su Plan de Acción se traduzcan en acciones prácticas, de manera que los 800 millones de hombres, mujeres y niños hambrientos y desnutridos disminuyan al ritmo fijado como meta de la Cumbre, o si es posible con mayor rapidez.
En la Declaración de Roma se formulan siete compromisos en los que se sientan las bases para conseguir una seguridad alimentaria sostenible para todos, mientras que en el Plan de Acción se exponen los objetivos y las medidas pertinentes para poner en práctica esos siete compromisos.
El compromiso séptimo hace hincapié en que el centro de la acción se sitúa en los países, donde corresponde en primer lugar a los gobiernos, con la participación de todos los interesados, crear un entorno económico y político en el que puedan tomarse medidas para garantizar la seguridad alimentaria de sus ciudadanos. Un gran número de países desarrollados y en desarrollo han empezado ya a preparar planes nacionales de acción en los que participan todos los sectores de la sociedad. El Plan de Acción de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación pide también a los gobiernos que emprendan campañas nacionales de "Alimentos para Todos", movilizando a todos los sectores de la sociedad civil y sus recursos para contribuir a la aplicación de las medidas identificadas. En la primera fase de estas campañas, los países han de establecer un foro nacional constituido por ONG, la sociedad civil incluidas universidades, institutos de investigación, parlamentarios, grupos de mujeres y jóvenes, medios de información y otros sectores que pueden formar parte de un grupo de presión en favor de cuestiones relacionadas con la alimentación y la seguridad alimentaria.
También se subraya la importancia de una estrecha cooperación regional e internacional para la aplicación efectiva del Plan de Acción. La prioridad concedida al apoyo y el estímulo de las actividades en los países es uno de los principios fundamentales en que se basan los acuerdos de cooperación entre las organizaciones de las Naciones Unidas para el seguimiento de la Cumbre.
Vigilancia de los progresos realizados
Dentro del sistema de las Naciones Unidas, incumbe al Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) de la FAO la tarea de vigilar y evaluar la situación internacional de la seguridad alimentaria y mantener consultas al respecto. Para ello analiza las necesidades de alimentos, evalúa la disponibilidad de los mismos y vigila y difunde información sobre el nivel de las existencias. El CSA recomienda también políticas para asegurar unos suministros suficientes de cereales con miras a garantizar la seguridad alimentaria vigilando la situación actual y futura de la oferta y la demanda de alimentos.
La Cumbre encomendó al CSA la tarea de vigilar la aplicación del Plan de Acción y de emprender un importante examen para el año 2006, como más tarde. Durante el 23º período de sesiones del CSA, celebrado en abril de 1997, se tomaron disposiciones para el seguimiento y presentación de informes sobre la aplicación del Plan de Acción de la Cumbre, basándose en tres series de informes de:
· gobiernos nacionales;
· organismos de las Naciones Unidas sobre el seguimiento y la coordinación entre organismos;
· otras instituciones internacionales pertinentes.
La fecha límite de presentación a la FAO de los informes nacionales se fijó para el 31 de enero de 1998. Estos informes, en los que se proporciona información sobre la situación básica y las orientaciones que los gobiernos tienen la intención de seguir, se utilizaron como base para un informe inicial sobre la aplicación del Plan de Acción examinado por el CSA en su período de sesiones de junio de 1998.
A nivel regional, cada una de las conferencias regionales de la FAO que se celebraron en 1998 dedicó un día a un debate sobre el seguimiento de la Cumbre en el que también se escucharon las opiniones de las ONG.
Para información actualizada sobre los progresos ulteriores del CSA en la vigilancia de la aplicación, véase el sito Web de la FAO en Internet http://www.fao.org/unfao/bodies/cfs/default.htm
El derecho a la alimentación
En la Cumbre Mundial sobre la Alimentación se reafirmó el derecho de toda persona a tener acceso a alimentos sanos y nutritivos, y se decidió que debía esclarecerse el contenido de los derechos relacionados con la alimentación que se recogen en el Artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
La Cumbre decidió además que se invitara al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos a que definiera mejor los derechos relacionados con la alimentación y propusiera formas de aplicar y realizar esos derechos. Esta petición fue ratificada por la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en su Resolución 1997/8. En mayo de 1997, el Director General de la FAO y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos firmaron un memorando de entendimiento para promover la cooperación en este ámbito.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas tomó las primeras medidas importantes para cumplir el mandato que le había encomendado la Cumbre los días 1 y 2 de diciembre de 1997, cuando se celebraron consultas en Ginebra sobre el derecho a recibir alimentos suficientes como derecho humano.
Hasta la fecha, unos 20 países han incorporado en sus constituciones el derecho a la alimentación. La segunda Consulta de Expertos del Alto Comisionado para los Derechos Humanos sobre el derecho a recibir alimentos suficientes como derecho humano recomendó, en noviembre de 1998, que los países examinaran la posibilidad de adoptar la ley marco como parte de su estrategia nacional, y que la FAO y otros organismos y organizaciones de las Naciones Unidas ofrecieran su asistencia a quienes la solicitaran. El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales aprobó en mayo de 1999 una observación general (nº 12) sobre el derecho a recibir alimentos suficientes y formuló la misma recomendación.
Para más información sobre actividades, publicaciones y un calendario de acontecimientos relacionados con el derecho a la alimentación, véase el sitio Web de la FAO en Internet: http://www.fao.org/legal/rtf-e.htm
El Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA)
La FAO ha realizado una contribución decisiva a la aplicación del Plan de Acción en el sector del desarrollo agrícola. A este respecto, el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria orientado a los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos (PBIDA), que se inició mucho antes de la Cumbre, seguirá ocupando un lugar central en las actividades de la FAO sobre el terreno.
La finalidad del Programa Especial es aumentar la producción y disponibilidad de alimentos en los PBIDA acrecentando rápidamente la productividad y la producción de alimentos y reduciendo la variabilidad interanual de la producción. El PESA utiliza un enfoque participativo que es ecológicamente responsable y socialmente equitativo. El objetivo final es mejorar las condiciones de vida de los sectores más pobres de las zonas rurales, orientándose en particular a las mujeres.
Dado que se prevé que el Programa Especial contribuirá notablemente a la consecución del Plan de Acción en los PBIDA, como parte del seguimiento de la Cumbre, la FAO ha intensificado sus esfuerzos para incorporar a dicho Programa los 86 PBIDA. También se ha prestado atención a ayudar a los países a movilizar apoyo financiero de sus asociados en el desarrollo para financiar el Programa Especial.
La cooperación entre los países en desarrollo desempeña también una función decisiva en la aplicación del Programa Especial. En el marco de un plan de cooperación sur-sur, un país en desarrollo adelantado conviene en facilitar expertos y técnicos sobre el terreno a otro país en desarrollo para trabajar en contacto directo con agricultores de las comunidades que participan en actividades del Programa Especial. Véase el sitio Web de la FAO en Internet:
