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Vacas locas - Encefalopatías Espongiformes Transmisibles Humanas (EETH)

Constituyen un grupo de enfermedades neurodegenerativas entre las que se encuentran las de mayor relevancia actual.

gasperoni

La enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) clásica y su variante (vECJ) descrita en el Reino Unido se caracterizan fundamentalmente por tres aspectos:

    - El tipo de lesión cerebral, en el que destaca la pérdida de neuronas y la vacuolización del tejido cerebral que adquiere al examen microscópico aspecto de esponja
    - Su transmisibilidad
    - El prolongado periodo de incubación.

Casos oficiales en humanos en UE

Hasta este momento  se han diagnosticado 92 casos de variante de ECJ en el Reino Unido, 3 en Francia y 1 en Irlanda.
En España no se ha identificado ningún caso de variante de ECJ relacionada con la encefalopatía espongiforme bovina, como probable o confirmado.

Casos oficiales de animales infectados

Casos oficiales de animales infectados

Países

Años

Totales

1990
y antes

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

2001

 

Francia

0

5

0

1

4

3

12

6

18

31

162

6

248

Reino Unido

24.595

25.359

37.280

35.090

24.436

14.893

9.659

4.923

3.498

2.642

1.558

 

183.933

Irlanda

29

17

18

16

19

16

74

80

83

95

152

 

599

Italia

0

0

0

0

2*

0

0

0

0

0

1

1

4

Portugal

1*

1*

1*

3*

12

14

29

30

106

170

136

 

503

Alemania

0

0

1*

0

3*

0

0

2*

0

0

7

9

22

España

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

2

10

12

Holanda

0

0

0

0

0

0

0

2

2

2

2

1

9

Dinamarca

0

0

1*

0

0

0

0

0

0

0

1

1

3

Bélgica

0

0

0

0

0

0

0

1

6

3

9

 

19

Luxemburgo

0

0

1

0

0

0

0

1

0

0

0

 

2

 

Totales

 

14.422

25.382

37.302

35.110

24.476

14.926

9.774

5.045

3.713

2.943

2.030

28

185.354


* Se señalan los casos importados

La visión del Reino Unido

PETER SMITH, presidente del Comité Asesor de Encefalopatías Espongiformes, un organismo integrado por los más relevantes investigadores en este campo y creado para orientar al Gobierno británico sobre cómo afrontar la epidemia, comentó en una entrevista publicada en el diario El Mundo que :

“No podemos estar seguros de que ahora no haya riesgo de que se produzcan nuevos contagios. Las medidas que se pusieron en marcha para controlar la Encefalopatías Espongiforme Bovina (EEB) entre el ganado fueron particularmente severas a partir de 1996, cuando aparecieron los primeros casos de personas con la enfermedad. Pero hay una pequeña cantidad de transmisiones que creemos que se producen a través de la vaca al ternero, de la madre al hijo.
Así que, a pesar de los controles sobre el ganado, debe de haber una pequeña cantidad de animales infectados que aún hoy entran en la cadena alimenticia humana. Pero el nivel de riesgo de contraer el mal de Creutzfeltdt-Jakcob a través de productos cárnicos británicos es en estos momentos muy bajo y, particularmente, si el ternero tiene menos de 30 meses. No podemos decir que el riesgo sea cero, pero pensamos que es muy bajo.”

Los test que la Unión Europea obliga a realizar para averiguar si un animal padece o no la enfermedad se limitan a las reses con más de 30 meses. Si bien son muy raros los casos de EEB en reses de esa edad, en el Reino Unido se ha registrado un centenar de casos de vacas locas en terneros de menos de 30 meses . Aunque es una proporción pequeña, ahí está.

 - ¿Es posible contraer la enfermedad comiendo un filete de vaca sin hueso?
- No podemos decir que no. Lo único que por ahora podemos decir es que no tenemos evidencias de que la carne musculosa o la sangre de las vacas contenga el agente infeccioso.

- ¿Puede ser peligrosa la leche procedente de una vaca infectada?
- Una vez más le he de responder que no podemos afirmar rotundamente que no exista riesgo, pero la mayoría de los estudios realizados indican que no hay peligro

- ¿Cuánta carne infectada ha de comer una persona para contraer la enfermedad?
- No tenemos ni idea. Pero confiamos en que sea necesario comer una gran cantidad de tejido para resultar contagiado. Lo que sí sabemos es que un gramo de tejido cerebral, el más infeccioso, es suficiente para contagiar a una vaca. Y lo mismo en las ovejas. Pero si, como suele ocurrir, al saltar la enfermedad de una especie a otra se producen variaciones, debemos confiar en que la dosis necesaria para infectar a una persona sea sustancialmente mayor. Pero, honestamente, no lo sabemos.

- ¿Tienen ustedes alguna estimación de cuántas personas podrían morir de este mal en los próximos 10, 20 años tanto en Gran Bretaña como en el conjunto de la UE?
- Cuando salieron a la luz los primeros casos de humanos contagiados, nos temíamos que pudieran ser millones las personas afectadas, dado que han sido muchísimas las vacas infectadas que han servido de alimentación a la gente. A día de hoy, en el Reino Unido han fallecido 80 personas de este mal, y el año pasado fue en el que más muertes se registraron. El problema es que no sabemos qué dosis de carne es necesaria para que una persona resulte infectada y no sabemos tampoco cuál es el periodo de incubación de la enfermedad. Si el periodo de incubación es, como media, de 10 años, significaría que buena parte de los casos ya han salido a la luz. Pero si el periodo de incubación es de 20, 30 ó 40 años, entonces sólo hemos visto la primera parte de la epidemia.

Quizás sólo produzcan un centenar de casos y se acabe, pero también es posible que estemos ante una epidemia que se prolongue durante años y afecte, sólo en el Reino Unido, a 100.000 personas. No lo sabemos.

Lamentablemente son muchas las dudas para un flagelo que azota gran parte de Europa

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