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Guerra biológica

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Se define como guerra biológica el uso de enfermedades provocadas por microorganismos o sus toxinas, con el propósito de aniquilar las fuerzas armadas del enemigo, poblaciones civiles o de contaminar sus suministros de alimentos o sus depósitos de agua.

Esta modalidad de guerra no es un invento de mentes perversas actuales sino que se remonta en los tiempos y tenemos ejemplo de ello:

  • Las hordas de los tártaros en el siglo XIV, arrojaban con catapultas cadáveres infectados con la Peste Bubónica, por sobre las murallas de las poblaciones que sitiaban.
  • Los ejércitos de la Roma Imperial, contaminaban con animales muertos las fuentes de agua de los pueblos a doblegar y conquistar.
  • En el siglo XVII, los ejércitos ingleses regalaban a los indios americanos mantas que habían pertenecido a enfermos de viruela. Con este método diezmaron numerosas tribus en la guerra por los territorios de Canadá y Estados Unidos.
  • En el siglo XX durante la guerra entre China y Japón, los japoneses utilizaron la Peste como arma, con pocos resultados.

 

Durante las dos guerras mundiales se sabe que estas terribles armas fueron utilizadas por unos y otros contendientes.

Para poner fin a estos programas en 1972 se firmó un tratado surgido durante la Convención de Armas Tóxicas y Biológicas por el cual se prohíbe el desarrollo y uso de las mismas. Lo firmaron 140 naciones pero probablemente por la falta de controles estrictos es sabido que algunos países, tienen armamento biológico almacenado.Por supuesto que no todos los microorganismos tienen capacidad para utilizarse efectivamente como arma letal.

El germen elegido para estos macabros fines debe tener condiciones para desarrollar fácilmente en grandes proporciones y capacidad de dispersión por ejemplo por aerosoles. Debe tener gran poder infectivo y en lo posible de contagio de persona a persona, además debe ser estable en el medio ambiente.

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), posee un manual donde menciona más de 30 organismos con capacidad potencial de ser usados como armas. Esta lista menciona entre otros el Antrax, la Viruela, la Peste Bubónica, el Botulismo, el virus de Ebola, el virus de la Influenza, etc. Recordemos que en 1918,la epidemia mundial de Influenza causó más de 25.000.000 de víctimas.

Diferentes tipos de armas quimicas
 

VIRUELA: La viruela es una enfermedad infecto contagiosa producida por un virus, se caracteriza por presentar en la piel vesículas que luego se transforman en pústulas y que cuando curan dejan cicatrices horribles e indelebles. Otras secuelas pueden ser cataratas y ceguera total si el virus invade las conjuntivas. La mortalidad, dependiendo del estado inmunológico de los pacientes varía entre 30 y 90%. Mediante una intensiva vacunación mundial la enfermedad pudo ser declarada erradicada por la O.M.S. en 1980, pero se sabe que tanto Estados Unidos como Rusia han mantenido cepas de este virus en laboratorios de Alta Seguridad. En el caso de usar la viruela como arma las consecuencias serían catastróficas para la población por que la vacuna ya no figura en los esquemas de inmunización y es probable que los jóvenes de entre 20 y 25 años no estén vacunados. Actualmente es poco probable que se pueda en el corto plazo, producir vacunas en cantidades masivas. En positivo podemos agregar que la obtención del virus para provocar una epidemia es muy difícil, roguemos para que así sea.

ANTRAX Con respecto a este terrible y tan publicitado mal, la situación es totalmente distinta ya que lo produce una bacteria llamada Bacillus anthracis que es habitual en animales herbívoros, de sangre caliente como los animales de granja. La virulencia de esta bacteria está dada por la espora que forman en medios desfavorables, que es resistente al calor, a la desecación y a la acción del jugo gástrico. Es necesaria una ebullición muy prolongada para matar las formas esporuladas. En medio seco resisten varias horas a temperaturas de 120-130°C. El antrax se puede adquirir de tres formas distintas: cutánea, gastrointestinal y pulmonar.

ANTRAX CUTÁNEO: Se produce cuando el Bacillus anthracis o sus esporas penetra por alguna excoriación o herida de la piel, produciendo una lesión inflamatoria que luego se transforma en una pústula de coloración rojo-negruzca, por la necrosis de los tejidos, generalmente causa picazón, más que dolor. Cuando la lesión progresa y aumenta de tamaño puede haber dolor debido al edema que rodea la herida. Debido a la coloración negra que se observa en la lesión también se conoce a esta enfermedad como Carbunco o Carbunclo. Es habitual que la gente de las zonas rurales o que trabaja con animales: veterinarios, cuidadores de caballos, curtidores de cuero, etc. haya estado en contacto con este germen. Existe vacuna y al ser una enfermedad bacteriana se puede realizar tratamiento con antibióticos con muy buenos resultados y curación completa.

ANTRAX GASTROINTESTINAL: Se puede adquirir al consumir carne de animales contaminados u otros alimentos que contengan el bacilo o sus esporos. La enfermedad se manifiesta con nauseas, vómitos diarrea, dolores abdominales y hasta necrosis intestinal. No es frecuente, pero es grave y puede causar una mortalidad de hasta un 60%. El tratamiento se realiza con antibióticos y las demás medidas que se toman ante afecciones gastrointestinales.

ANTRAX PULMONAR: Esta enfermedad puede ser mortal en poco tiempo. Se adquiere por inhalación de las esporas que se instalan en las vías aéreas superiores: nariz, garganta y luego de pasar por los ganglios linfáticos puede diseminarse por la sangre y llegar a los pulmones. Se puede presentar con rinitis, anginas y luego un síndrome gripal fuerte con tos, dolores musculares, de pecho y cabeza. En estos momentos de indiscriminado terrorismo, el conocimiento y la prevención, más que los tratamientos pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte de muchas personas. El tratamiento de la enfermedad se realiza con antibióticos de probada eficacia y con altos porcentajes de curación total. Solamente el médico puede instaurar este tratamiento y la automedicación es como siempre una medida contraproducente. No se produce contagio de persona a persona. Si se llegara a recibir algún sobre, paquete o recipiente sospechoso con remitente desconocido es recomendable introducirlo en una bolsa de plástico con cierre hermético como las que se usan para mantener alimentos congelados u otra similar tratando de cerrarla con cinta adhesiva o ganchillos de escritorio dando aviso a la autoridad competente en cada ciudad. No debemos vivir con miedo pero sí estar prevenidos y desear que las personas que tienen poder luchen por restablecer la paz y nos permitan dejarles a nuestros jóvenes y niños un mundo mejor.

 

ANA MARIA PARIS DE BAEZA BIOQUÍMICA

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