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Luz y Sombra: las dos caras de la energia solar en España

La asociación de empresas de energía solar española denuncia que el mercado fotovoltaico español está inmerso en una vorágine que, si no se regula en los próximos meses, puede llevarlo a "morir de éxito”.


Planta Solar Fotovoltaica - Sevilla

En la actualidad España es la segunda potencia mundial en energía solar. Su producción anual, de 425 megavatios, sólo es superada por Alemania (1.110), seguida bastante de lejos por EEUU (259) y países recién incorporados, como Francia, Italia o Grecia. En 2007, además, vivió un crecimiento espectacular: más de un 440%. Las cifras serían una excelente noticia en cualquier otro sector, pero no en éste, dado que hoy día aún no es rentable por sí sola; su competitividad proviene de las primas que establece el gobierno.

En España, estas primas están establecidas por el Real Decreto 661/2007, que establece que el kilovatio de energía solar se pague a 45 céntimos de euro y obliga además a comprar toda la producción. Pero las primas no estaban previstas para sostener un crecimiento como el vivido en 2007, propio de un mercado "inmaduro y sobredimensionado", según opinan en ASIF (Asociación de la Industria Fotovoltaica). Como resultado, los objetivos de producción de energía solar que debían alcanzarse en 2010, 371 megavatios, según la Comisión Nacional de la Energía, se sobrepasaron ya en 2007.

El presupuesto previsto para las primas, más de 500 millones de euros, también se superó. Los fabricantes y las asociaciones ecologistas coinciden en que es necesaria una regulación: "La industria no está haciendo ni más ni menos que responder a la señal que la propia Administración había establecido", dice el responsable de la Campaña de Cambio Climático y Energía de Greenpeace, José Luis García.

Septiembre es el mes clave: entonces, el Real Decreto que establece las primas dejará de tener vigencia y será reemplazado por otro que fije no sólo una reducción de las primas, sino también una frecuencia menor en su revisión, para adaptarlas a los vaivenes del mercado. Algo similar está haciendo Alemania, donde las primas se rebajan un 5% cada año.

La ley favorece con primas más altas a las instalaciones solares de pequeño y mediano tamaño (hasta 100 kilowatios), para reducir el impacto ambiental y visual sobre el suelo, según explica ASIF. La energía solar puede instalarse sobre casi cualquier superficie y no depende tanto de las condiciones climáticas como la eólica. Esto permite instalar parques solares de reducido tamaño, muy próximos al punto de consumo o anexos al mismo, como los tejados de las viviendas. Así se elimina la pérdida de energía que se produce durante el transporte. El problema es que esta ley favorece la trampa. Se conocen casos de parques fotovoltáicos de varios megavatios, cuya propiedad está dividida en instalaciones más pequeñas a nombre de distintos dueños para poder así presentarlas como de dimensiones más reducidas y acceder a las primas más altas. Es otro problema que deben resolver futuros decretos.

Fuente ASIF
GREEN PEACE
DIARIO PUBLICO

FOTO AFLORESM Seguidores de la planta solar fotovoltaica Sevilla PV. Concentración 2x mediante reflexión de la radiación solar.

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