El hombre, parásito de la Biosfera
El hombre, parásito de la Biosfera, destruye todo a su arrededor.
Los incendios forestales provocados y la deforestación en general producen la desertificación de los terrenos. Se estima que cada año se convierten en desierto unos 50.000 Km2 y en la actualidad existen cerca de 33 millones de kilómetros cuadrados que están en peligro de desertificación.
Todos los desechos producidos por el hombre terminan en el mar: residuos nucleares, residuos químicos, pesticidas, fertilizantes, petróleo, metales pesados, etc. Muchos océanos dan muestra del deterioro ambiental y en mares pequeños o cerrados los problemas son aun mayores.
Cada año los barcos derraman mas de 600,000 toneladas de petróleo (y sus derivados) en el mar. Por esta razón muchos peces son inadecuados para el consumo humano, pero sin embargo, esto no detiene a los pescadores. Algunos de ellos incluso utilizan redes kilométricas que se arrastran todo atrapando delfines y otras piezas que no son las buscadas.
Desde ya hace mucho tiempo el hombre también esta trabajando en la destrucción total del los bosques tropicales. En América del Sur se destruyen cada año cerca de 95.000 Km2 de selva una situación parecida a la de África y Asia.
Extraemos productos de la naturaleza en forma indiscriminada. Contaminamos los mares y destruimos los bosques tropicales. Por todas estas razonas podríamos denominar a la raza humana como parásito de la Biosfera. Pero parece olvidamos algo importante: al parásito no le interesa que su patrón muera.





